El paintball es un deporte relativamente joven, pero su crecimiento en los últimos años ha hecho que florezcan todo tipo de instalaciones para su práctica. ¿Resultado? Muchos de los campos de paintball que hoy se ofrecen al jugador español han nacido con más ganas que medios, y no cumplen los requisitos deseables de usabilidad y seguridad. Desde este rincón trataremos de difundir las buenas prácticas asociadas a la práctica del paintball con el objetivo de facilitar en la medida de lo posible que los campos españoles alcancen un grado óptimo de desarrollo que redunde en beneficio de todos.
Estamos convencidos de que este es el camino para que en un futuro cercano el paintball sea, además de un deporte, una oportunidad de negocio para aquellos que estén dispuestos a dedicar el tiempo y los recursos necesarios para ofrecer instalaciones que vayan mucho más allá de la mayoría de campos de paintball que pueden encontrarse hoy en España.